Cultura no se trata de contratar una masia bodas para un determinado evento social o político, o quizás de dirigirnos a conocer un entorno por sus costumbres. La cultura se trata de algo mucho más importante como para que solo se encuentre en manos de las políticas culturales. Cuando se hace referencia al desarrollo de las políticas culturales, ello se encuentra más allá de solo planificar lo que se conoce como Cultura, se trata de asegurar que los diversos componentes y la gran cantidad de recursos culturales se encuentren presentes en los diversos espacios de la planificación y de los procesos de desarrollo inmersos en las políticas públicas.

Poner en marcha diversas políticas culturales se enfrenta con un gran número de retos sino que se busca es alcanzar su adecuada y próspera ejecución. Por esta razón, se hace inevitable la elaboración de las políticas públicas, las cuales deben ser consistentes y puedan establecer parámetros y lineamientos a largo plazo. En la mayoría de las situaciones esto implica tomar y asumir variadas decisiones de gran complejidad con el fin de avanzar pero asumiendo los obstáculos, las imprevisiones e imprecisiones que se pueden presentar de manera constante.

Las políticas culturales se encuentran fundamentadas en las siguientes principios:

Promoción de la identidad cultural
Protección de la diversidad cultural
Fomento de la creatividad
Consolidación de la participación ciudadana.

Cuando se realiza la ejecución de estas políticas, ello implica la institucionalización de las organizaciones que se encuentran llevadas a asumir los distintos encargos; pero también de diseñar los diversos canales de negociación e interlocución que puedan existir con los diferentes actores del sector cultural para poder definir todas las acciones que se han previsto dentro de las organizaciones estatales, el sector privado, el tercer sector y la sociedad civil.

Del mismo modo, es de gran importancia precisar las distintas acciones que deben ser llevadas a cabo con el objetivo de facilitar los diversos procesos de gestión; así también poder prever las problemáticas que quizás se deriven de la aplicación de dicha política y con ello lograr disponer de la capacidad necesaria de flexibilidad para poder enfrentar y atender los constantes cambios y alcanzar a controlar los medios que se requieren para dotar de soluciones, pero también de los medios adecuados a los agentes que se encuentran involucrados.

Los documentos internacionales y las políticas culturales

En vías del proceso de incorporar las políticas culturales dentro de la agenda de los distintos organismos intergubernamentales que se encuentran vinculados al medio cultural, se han ejecutado pasos concretos, y ello se encuentra plasmado en distintos documentos internacionales que suelen ser referencia en esta materia como por ejemplo La Declaración de México sobre las Políticas Culturales que fue llevada a cabo en México durante el año 1982 en ocasión de ser realizada la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales, Mondiacult, efectivamente se encarga de definir las más recientes líneas y orientaciones que se deben seguir en la materia, pero también afirma que la cultura juega un papel esencial cuando se trata de un verdadero desarrollo del individuo y de la sociedad.